26 mar. 2012

¿Por qué coreamos 'We Are the Champions'?


Articulo que nos habla sobre 'We Are The Champions' una de las obras maestras del genial Freddie y sobre como este himno del "Rock de estadios" se convirtió en una de las canciones -sino la que mas- mas pegadizas de la historia:

Por qué 'We Are the Champions' suena en todas las competiciones deportivas, sea un mundial de fútbol o el campeonato de pádel de la empresa? ¿Por qué nos esforzamos como si estuviéramos en una prueba de espirometría con 'Amor clandestino'? (...) Nada hay tan común como misterioso en el mundo del rock que la comunión con el público, ese instante mágico en que miles de personas corean a pleno pulmón una letra mientras el grupo marca el compás desde el escenario. Hay profesionales que comparan la sensación con un orgasmo. Cuidado: será de los que resuenan los muelles. Aunque no hay que hacerles demasiado caso: a lo largo de la historia, un gran número de músicos ha comparado cualquier emoción con un orgasmo.
En lo que sí parecen ponerse de acuerdo la mayoría de instrumentistas y cantantes es que esos coros son responsables de buena parte de la adrenalina que circula por sus venas durante un concierto. Y conforman además la guía imprescindible para elaborar el repertorio del show si se quiere conseguir que la masa se enardezca en el momento apropiado. Algunas canciones, incluso, se han compuesto específicamente para ese fin.
Una teoría extendida es que basta una melodía pegadiza y un estribillo sencillo, que además suene mucho en las radiofórmulas, para lograr el tan deseado efecto coro. Puede valer con Michel Teló, pero en el mundo del rock y fuera de la factoría de los éxitos prefabricados, el asunto no es tan sencillo. Hace un año, dos universidades estadounidenses y una tercera británica realizaron un experimento para intentar desentrañar el secreto de por qué hay temas que son tan pegadizos como un novio durante la ESO. O tan difíciles de olvidar como el primer beso. Hicieron que cientos de voluntarios escucharan un amplio listado de canciones, las interpretaran ante un karaoke y eligieran aquellas que repetían con mayor facilidad o no se iban de sus cabezas.
A partir de ahí, varios equipos de psicólogos analizaron los resultados y llegaron a tres conclusiones. Una de ellas, evidente, es que cuanto más tiempo el cantante sostiene las palabras, éstas resultan más fáciles de seguir y, por tanto, de repetir. Pónganse a hacerle coros a Antonio Ozores o al trabalenguas del desenladrillador y vean lo qué sucede. En segundo lugar, inconscientemente tienen más aceptación los estribillos enriquecidos con matices y cambios de escala. Y, como colofón, el hombre. No es misoginia. Es que, al parecer, las voces masculinas, agudas y que denotan mayor esfuerzo vocal logran que la gente se anime a corearlas a voz en grito.
Sea cierto o no, aquí van diez canciones del rock internacional y patrio que siempre encuentran un público entregado.
'We Are the Champions', de Queen. No en vano, los voluntarios del estudio universitario coincidieron en destacar esta canción como la más pegadiza del mundo. Pertenece al álbum 'News of the World' (1977) y, aunque se trata de una balada, ha terminado convertida en el himno fundamental de las competiciones deportivas. Presidió las copas del mundo de fútbol de 1994 y 1998. Freddie Mercury compuso el tema al piano y Brian May remató su carácter grandilocuente con la guitarra. Como curiosidad, se editó en un single cuya 'cara B' contenía 'We Will Rock You', otro de los grandes cánticos deportivos del planeta. Brian May lo escribió pensando en cómo enardecer al público para obtener de ellos un coro épico.


Fuente: ElCorreo.com

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